— No lo estás, estabas inconsciente cuando te trajeron a casa, Maskyn. Dinos qué pasa. No te sientes bien — pregunta el señor Arturo.
— Admito que me pasé de tragos, pero eso es todo, de verdad nada más. No tengo nada más. De verdad, esta conversación es incómoda para mí — dijo Maskyn burlón.
— Tómate en serio esta conversación. Es importante, sin importar la edad, que haya una buena comunicación entre padres e hijos. Lo único que queremos es ayudarte. ¿Por qué no sacas todo lo que hay en tu corazón, mi amor? Estamos para ti, para escucharte, cariño — dijo Hailey con ternura.
Maskyn hace silencio.
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