— Sí, por favor, Johana. No vaya a hacer que el tarado de mi hermano no sepa lo que hace y luego se lastime más.
— Está bien, señor Villareal —dice Johana—. Charles, déjame a Dulce con sus juguetes en el suelo. Ella se pone de pie y luego dice:
— Señor Villareal, acompáñeme, por favor —dice Johana a Maskyn, y este en silencio va detrás de ella.
Johana camina y siente que las piernas le tiemblan, porque Maskyn está detrás de ella y no sabe si la está mirando o no.
Cuando llegan al final del pasillo, ella abre el botiquín y luego le dice:
— Señor Villareal, súbase...