Eva
Nos apoyamos ambos sobre el escritorio de Yasmine, y él sigue hablando.
—Eso es. Un favor. Eso es por lo que estoy aquí. El cumpleaños de Declan es la próxima semana y quiero hacerle una fiesta, porque nunca ha tenido una. No quiero entrar en los detalles personales, porque...
—Lo entendemos —le aseguro.
Una calma placentera disuelve las líneas tensas en su rostro.
—Como ustedes dos conocen a una pareja de millonarios, me gustaría que reservaran una buena azotea, de esas altas, para poder prepararlo todo.
—Eso es fácil. Conrado estará dispuesto a eso. Le caes bien.
—De forma platónica, espero.
—Por supuesto —responde Yasmine, poniendo los ojos en...