Héctor
Conrado y Yasmine se van, ya que tienen que visitar a su madre. Iván y Declan los siguen poco después, dejando a Tinsely, Eva, Miguel y a mí atrás.
El trueno retumba afuera y pronto una lluvia torrencial toma el lugar del silencio en la habitación.
Miguel y yo nos sentamos en la sala de estar mientras Eva y Tinsely lavan los platos.
—Más te vale cuidar de mi hermana, Arciero. Ya ha pasado por demasiado. No le rompas el corazón otra vez —dice Miguel en voz baja, pero sus palabras retumban en mis oídos.
—No lo haré —le aseguro, pero eso no suaviza la expresión dura en su...