Héctor
Es hora de la tercera cosa, y ella se lanza a ello.
—Después de todo lo que pasó en la secundaria, me rompieron el corazón. Tenía los peores amigos y con todo lo que sucedió contigo... —Sus ojos encuentran los míos y nunca la he visto tan vulnerable. Puedo sentir el dolor en su voz. —... me perdí completamente. Ese tiempo fue tan oscuro y sombrío que sentí que nunca podría recuperarme y ser entera otra vez. Durante meses, mi mundo giró fuera de su eje, pequeño e invisible.
Avanzo hacia ella, pero me detiene.
—Estoy bien.
¡Qué va a estar bien! Sus ojos están llenos de lágrimas.
—Ven...