Héctor
Girando su cabeza hacia mí, suelta una risa que provoca miles de mariposas en mi estómago, todas volando hacia mi corazón y llenando la jaula.
—Me encanta. —Tras una pausa, habla de nuevo. —Eres inteligente. —Su tono juguetón se cuela entre la tensión que crece entre nosotros.
—Eso es quedarse corto. —La atraigo hacia mí, bajo la cabeza y le robo un beso rápido. —Porque soy un maldito genio.
—La arrogancia y los resultados de un test de IQ son dos cosas muy diferentes.
Me río ante su respuesta y la llevo hacia la primera pintura de un famoso artista portugués. Es arte abstracto, una mezcla de colores y...