Héctor
En lugar de responder, coloca su cabeza sobre mi pecho y suspira.
—Lo recuerdo. Me alejé de mis amigas porque se cansaron de que siempre las estuviera cuidando. Sentía que no encajaba porque no me gustaba el alcohol ni besar extraños. Me hicieron sentir como una outsider.
—Siempre te destacaste entre ellas. Y por eso me gustabas.
—¿Me gustabas?— Sus ojos brillan ante mi confesión.
—Sí. ¿Por qué más crees que siempre estaba cerca de ti?
—Nunca me lo dijiste.
La jalo hacia mí y nos acercamos tanto que no hay espacio entre nosotros. Ya he tenido suficiente de eso durante los últimos diez años.
—Pensé que era bastante...