Héctor
Las lágrimas llenan sus ojos y rodeo sus hombros con mi brazo, atrayéndola hacia mí.
—Está bien, —digo contra su sien.
La chica me mira, fija la vista en mí. Con mi otra mano acaricio su mejilla y ella cae en los brazos de Eva.
—Parece que has hechizado a otra chica, Héctor.
—¿Te he hechizado a ti? —Bromeo.
Ella niega con la cabeza y mira al sol, que se oculta detrás de la interminable línea de tierra que se encuentra con el cielo. El lienzo del cielo está pintado con tonos de rosa y púrpura. Colores que veo por primera vez. Siempre fue naranja y amarillo.
Salimos de...