Eva
Después de veinte minutos, sumamos nuestros puntos y yo gano.
—Vaya, tanto por la sobreconfianza, —bromeo con una sonrisa burlona.
—Te dejé tener la primera victoria, —una sonrisa perezosa tira de sus labios.
—Sabes elegir tus momentos para ser un caballero.
—Deberías preocuparte por los momentos en los que no lo sea.
La forma en que sus ojos se oscurecen me dice exactamente lo que quiere decir con eso.
—Dime tu verdad más oscura. —Cambio de tema.
Su mirada fría y constante recorre todo mi cuerpo, y se detiene en mi cuello. Un escalofrío recorre mi columna vertebral como si pedazos de hielo resbalaran por mis huesos. Dejo de...