Eva
Poniendo música a todo volumen, nos ponemos a trabajar. Durante los siguientes treinta minutos, escucho a Yasmine y Conrado reír y hablar como si fueran viejos amigos. La incomodidad inicial entre dos desconocidos ya no se nota entre ellos. Están empezando a acostumbrarse el uno al otro, y yo los observo en secreto varias veces.
Yasmine ha tenido varias citas y, en cada una, ha conocido una nueva versión de un hombre horrible. Como su amiga, he visto cómo poco a poco ha ido perdiendo la esperanza y se ha refugiado en su trabajo, porque ¿qué más se puede hacer? Es difícil encontrar un hombre decente en Seattle, que...