Don Karim, cerró sus ojos recordando que ese precisamente era el esposo de Yves, a quien conoció el día de la serenata en la playa. No obstante, quería una prueba de ADN para demostrarle a su hija quien era él.
En vista, que aún no podía decir nada a ella, decidió hacer la prueba con su nieto, de esta manera hará su reconocimiento como hija legítima y que ella junto a su hijo lo herede al morir.
—Entonces, ya la encontré. Ahora te vas a encargar de ayudarme a hacer la prueba de ADN con mi nieto, porque ella no lo aceptará.
—¡Ah, caramba! Señor, me alegro por usted eso...