Todos quedaron en silencio ante su sorpresiva respuesta, especialmente Daniel, quien venía bromeando con él, por lo que le confesó que estaba comenzando a sentir por Jade. Presumiendo que algo no estaba bien, le preguntó a ella…
—¿Por qué decidiste cambiar de psicólogo? ¿Hizo algo Matheo que no te gustó? —interrogó Daniel con suma curiosidad, él conocía a este y sabía que era un excelente profesional, un hombre respetuoso, honesto a carta cabal.
—Porque no me siento a gusto con él. Creo que para que esto funcione, debe haber mucha empatía entre médico y paciente. Obviamente, entre él y yo no la hay —afirmó ella con mucha seguridad.
—¡Ah, ok!...