Al llegar a la mansión de su hermano, quien le invitó a comer, Donald de inmediato llamó a Yves, porque desde que aterrizó no le había vuelto a llamar.
—¡Mi amor! ¿Cómo te sientes? —preguntó él, con una voz ronca.
—¡Mi vida! Estoy extrañándote. Pero, en este momento estoy feliz de escucharte, eres mi todo —declaró ella emocionada y con una voz dulce y melódica.
—Yo también me siento feliz al escucharte. Todo hasta ahora ha salido bien, debemos esperar tres días para obtener una respuesta definitiva para saber si conseguimos o no un beneficio para Jade y Venus.
»Al respecto, tengo mucho que contarte, pero será cuando llegue, me...