Por último, Donald decidió raptar a Yves y llevár a esta, a las Bahamas en su propio avión, por siete días. Él había planificado todo con Karly y Robert, así como con Ruby para dejar a estos encargados de los bebés.
Este viaje era una sorpresa para Yves, ella nunca pensó que viajaría y menos sin sus hijos.
—¡Vamos mi amor! —Le dijo Donald, al oído a Yves en un susurro. Ella, creyendo que estaba relacionado con lo del rapidito, que él le mencionó en la mañana, le contestó...
—¡Espérame en la habitación! —expresó, está excitada y con su piel enchinada.
—¡No mi amor, nos vamos! Ya tengo todo listo...