Yves, se comunicó con Karly, para que le avise a Robert que desde esa mañana a las siete, que recibió un mensaje de Donald que iba despegando de Santiago, no había tenido noticias de él. Aún no había llegado a la casa, esta de inmediato llamó a su esposo.
—¡Cuñada! ¿Qué pasó? —preguntó Robert, comunicándose inmediatamente con Yves, después que le llamó su esposa.
—¡No sé nada de Donald! —Exclamó ella llorando— Le escribo, le llamo y no tiene señal. Robert, estoy muy preocupado, mi hija se está moviendo demasiado y yo tengo mucho miedo. ¡No quiero que le pase nada, él es mi vida! —exclamó esta.
—¿Podrías calmarte, Yves?...