—No hay nada de qué hablar —dije.
—No te hagas la tonta conmigo, Selena. Sabía que tenía razón al descubrir que eres una Alfa nacida. Eres hija de Elias y Lucía Rose, el Alfa y la Luna de la manada Moonshine. Sé todo sobre lo que les ocurrió a tus padres —dijo.
Su última frase fue suficiente para desatar mi furia.
—¡No sabes nada sobre lo que les pasó a mis padres! ¡Tú no los viste morir a sangre fría! ¡Tú no tuviste que huir cuando tenías solo doce años, no fuiste capturada varias veces y torturada por cosas de las que ni siquiera sabes! ¡No sabes nada! —grité, casi...