Me duele decir eso...
Me duele escuchar eso...
Ethan me mira con postura derrotada.
Miro a Emily aguantando las ganas de llorar. Odio sentirme así.
—¿Estás segura de que quieres quedarte aquí? –cuestiona Misha y yo con todo el dolor de mi alma, asiento.
Ella volvió a decir que sí. Quizás sea mejor que se quede aquí... No, no, no, me niego a estar lejos de ella. Ya no puedo.
¿Qué más puedo hacer sino alejarme de Ethan? Si me quedo junto a él cometeré error tras error y creo que ni Alonso ni esa mujer Irlanda lo merecen.
—Emily espera. –pide Ethan entrando a la oficina de Misha–, no...