Cuando amaneció, él fue el primero en despertarse y verla allí, desnuda recostada boca
abajo, lo hizo sentir muy afortunado de tenerla como prometida y por primera vez, comprendía aquella frase de su hermana cuando se casó y en esos tiempos a él no le importaba nada que tenga que ver con el amor.
«No puedes entenderlo ahora, porque no te has enamorado y porque lo único que te importa de las mujeres es el dinero que puedan darte por acostarte con ellas. Pero el día que sientas en tu corazón que el sexo es insuficiente para sentirte completo y que basta abrazar a la persona que tenes al...