—¿Cómo te sientes? —le pregunta Aby a Cynthia acercándome una lata de cerveza.
—Y, mirá, podría estar mejor, pero es lo que se puede. ¿Vos?
—Yo bien, por suerte bien —responde con una sonrisa que apenas se asoma en su rostro, luego añade—: ¿Sabes?, nunca me sentí tan enamorada —dice sin pensar en que sus palabras podrían hacerle mal a su amiga, y cuando se da cuenta, se retracta.
—No pasa nada, debo hacerme a la idea de que el amor no es para mi —concluye dando un sorbo largo a la bebida.
—Pero Cyn, el echo de que él te haya rechazado, no quiere decir que el mundo se...