Lunes por la mañana.
El fin de semana había llegado a su fin y el lunes la recibía con una fuerte tormenta y un frío helado.
Se vistió con un pantalón calsa roja, un buzo negro que hacía juego con sus botas. Peinó su cabello en una cola alta, acomodó unos mechones y su flequillo y el último toque se lo dio su maquillaje. Cuando ya estuvo lista, tomó su SUBE y se marchó.
Había pasado todo el fin de semana hablando por WhatsApp con Martín y pactaron una cita para ese mismo mediodía. En realidad se habían dado cuenta que ambos tenían libre de 12 a 13 horas y...