—Si quieres puedes sentarte en esa silla— Le dice señalando la de su escritorio, pero él solo se saca las zapatillas mientras le dice:
—Si no te molesta, me gustaría acostarme contigo— ella se queda sin palabras y él reacciona rápido —No me malinterpretes, me refiero a que prometí quedarme contigo y eso haré.
Cuando se recostó en la cama, la tomó de la mano e hizo que se acostara junto a él, para apoyar su cabeza en su propio pecho y envolverla con sus brazos, darle besos en su cabeza y volver a prometer que se quedaría junto a ella.
—Duerme, descansa que lo necesitas, que yo voy a...