Ya de regreso en casa.
Quería que le trajeran a Ámbar, pero era muy de madrugada y Dante no quería que, en primer lugar, despertarla para sacarla a la calle con el frío que hizo de repente y por el otro, tampoco quería que viera a su mamá en el estado en el que estaba.
Por otro lado, no podía creer que en toda esa pesadilla Verónica había estado involucrada y lo sabía porque Bastián fue muy obvio, primeramente, y porque en su celular encontraron mensajes entre los dos.
—No puedo creer que la persona que me trajo al mundo haya querido que viviera lo que ella. ¿Tan mala persona...