Tan pronto Cynthia recibió el mensaje, le dijo a Dante todo lo que le habían dicho los hombres, y este no dudó un segundo en ir hasta el encuentro de su mujer. Trasladarse en el auto le demoraría tiempo y temía que estuviera lastimada por lo que ante la desesperación, su amigo y compañero de la facultad, que había llegado en una moto, se la prestó y él le dio su auto para que se trasladen a la casa. Pero no iban a hacerlo, porque estaban igual que él preocupados por la joven.
Ni bien él se subió a la moto, bastó un parpadeo para que desapareciera de la vista...