—Yo quise hacer las cosas por las buenas. Yo tenía mi corazón para darte e incluso tenía pensado un viaje por el mundo. Llevarte a recorrer los mejores lugares, pero vos no vas a cambiar, siempre vas a estar detrás de la mierda. Tendrías que estar agradecida de que un hombre como yo quiera tener algo serio con vos porque a cualquier otro le darías asco.
Mientras decía esas palabras, la cargaba como si fuera un costal de papas un piso arriba.
Tan pronto llegó a la última habitación e ingresar con ella, la arrojó a la cama y se subió a horcajadas para amarrar sus manos y pies a...