Se sentía aterrada .
Ese tipo la había tomado a la fuerza y sacado de la fiesta y no podía dejar de llorar por el miedo que le provocaba no saber qué iba a hacerle.
Tenía sus manos atadas, su boca amordazada y los ojos vendados mientras viajaba en el baúl del auto del hombre.
Como ella se había resistido a irse por las buenas con él, Bastián la había desmayado de un golpe en el rostro y eso le facilitaron las cosas para secuestrarla.
Durante el camino hacia una casa quinta que tenía Verónica y que nadie sabía porque había sido una adquisición fortuita por un remate, la había...