Ni Aby ni Dante se daban cuenta de que había alguien que no pertenecía al grupo de invitados y que solo estaba ahí para amenazar la tranquilidad de la pareja , porque si había una certeza, esa era la que para Verónica, esa noche debía ser la última de esos dos.
Cuando Aby estaba buscando un salón para el cumpleaños de su hija y se encontró con Bastián, se lo había dicho a su madre y esta no perdió el tiempo en buscarlo.
Desde el primer momento en el que lo tuvo en frente, se dio cuenta de la obsesión enfermiza que él tenía por su hija y lejos de...