Carmela y Jasper
—Carmela, deja de hacer un berrinche. Ven aquí y hablemos, como una adulta. No sé qué ha provocado todo esto, pero ¿acaso no estás cansada ya?—. Sé que yo sí lo estoy. Le hablo con el mismo tono directo, y por primera vez parece que funciona, tal vez porque realmente ya estoy harta. Ella suspira con pesadez, se da la vuelta y camina de regreso con resignación. Evita la mirada de Jasper.
—No voy a perdonarlo. Ya estoy cansada de ser alguien que todos tiran a la basura. No soy una opción forzada de nadie—. Le lanza una mirada fulminante a él, puchereando como una niña, aunque...