Anochecer
—Déjalo, Luna… escucha a la gente. Dudo que puedas detenerlos, están listos para luchar al amanecer. Los lobos son conocidos por ser testarudos cuando se les provoca. Tú, de todas las personas, deberías saberlo.
Esta vez es Carmela, su voz resuena desde el fondo con ese tono arrogante y superior que me perfora los oídos, y la miro a través de mis ojos vidriosos mientras niego con la cabeza. Sabe que esto no es lo que quiero, pero parece que también cree que estoy equivocada. Siempre tan atrevida para decir lo que piensa, nunca se anda con rodeos.
Prado está en silencio, Sierra también. Y la voluntad de la...