Ella Corrió
Acurrucada en los brazos de Ezequiel en la cama, mi cabeza reposando sobre su pecho mientras escucho el ritmo constante de su corazón, me adentro en un sueño tranquilo y satisfecho. Algo me despierta cada vez que empiezo a caer en un sueño profundo, y no logro dar con qué es. Como un sueño o una sensación que está fuera de vista y parece saltar para arrastrarme de vuelta cada vez que mi conciencia se desvanece. Una inquietud o una pesadilla amenazante, tal vez; es definitivamente una sensación de malestar y por más que lo intento, no puedo caer en la oscuridad placentera por mucho tiempo. Casi es...