Síguelas
—Está oscureciendo. —Ella señala, ignorando completamente mi pregunta, de hecho actuando como si no hubiera hablado, y en su lugar, mira al cielo con un suspiro. Todavía no puedo distinguir nada sobre sus rasgos, excepto que parece tener una juventud. Es difícil ponerle el dedo encima, más allá de ver su mano, pero siento que no es mucho mayor que Sierra físicamente. Treinta y tantos años como máximo. He escuchado todo sobre las brujas que usan seducción anti—envejecimiento, ocultando sus apariencias para atraer, y maneras de hacer que los inocentes confíen en ellas… o ¿eso eran las sirenas? Ya no lo recuerdo. Los libros debajo de la casa tienen...