La Montaña
El día pasa en un abrir y cerrar de ojos, y siento como si el tiempo fuera arena entre mis dedos, que no puedo evitar que se filtre, no importa cuánto lo intente. Me aferro a él con una determinación ansiosa, pero se me escapa entre las manos. Como una cuenta regresiva espantosa hacia algo que no quiero, pero de lo que no puedo huir, y sé que esto es inevitable, que todo lo que ocurrió antes nos llevó de nuevo a este momento.
A la montaña que alguna vez fue nuestro hogar, al hombre que comenzó todo y a la lucha que hemos estado evitando, para seguir...