¡NO!
Mi energía explota como una explosión y se lleva todo a su paso. Incontrolable debido a mi puro miedo, la histeria creciente, y de repente el tiempo deja de sujetarse a sí mismo en cámara lenta. ¡Wooosh! El reloj reinicia y todo en mi camino es lanzado hacia afuera como el resultado de una implosión nuclear.
Sierra, Radrigo, la bala y Juan son catapultados lejos de mí con fuerza. Volando hacia una caótica aterrizaje contra la pared del fondo, cerca de la cama, llevando consigo un pilar y el dosel, en un estruendoso coro de golpes y gruñidos. Es una caída monumental de algo que no quise entregar con...