Cabos sueltos
—¡Ezequiel! Por favor. Jasper necesita tiempo y paciencia. Podemos llevarlo a casa, de vuelta a la manada, no seas tan apresurado al descartarlo. No es una amenaza para nosotros.
—Alora tiene razón. Por más que extrañaré al chico después de una década de su compañía, él pertenece al lado de su hermana. Pertenece entre los lobos. Se ha acostumbrado tanto a nuestra comunidad que temo que tal vez olvide lo que es y necesite algún tipo de rehabilitación. ¡Recordar cómo ser un perro!
Varo sonríe con suficiencia, y los ojos de Ezequiel se tornan ámbar, con una mueca en una esquina de esa boca que normalmente es tan...