El Viaje Comienza
—Sabes que él estará bien. Está en forma de lobo, incluso bajo un hechizo debería sanar. —Intento tranquilizarla, pero la intensidad de su dolor se filtra en mi alma y me dejo caer junto a ella en los asientos, abrumada por el peso de todo y la necesidad de romper a llorar también.
—Le di a mi mate con una camioneta, Chica... no va a estar bien cuando se entere de que hice eso. Me va a desatar y me va a echar seguro. —Ella se seca obstinadamente una lágrima y jadea mientras otro lobo en forma fugaz salta frente a nosotras, lo que provoca que gire...