Varo
Me doy la vuelta y veo a Sierra sosteniendo a Radrigo sobre su hombro, sus dedos trazando su rostro para asegurarse de que se está recuperando, y la mirada de adoración absoluta no pasa desapercibida. Radrigo tiene su brazo alrededor de su hombro de forma posesiva, como si gritara "mía", y Ezequiel no tarda en captar la señal. Asiente en su dirección, buscando una aclaración, pero yo solo niego con la cabeza por ahora y le lanzo una mirada que significa "después". No quiero contar esa historia ni hablar de ello; apenas puedo mantener mi cuerpo bajo control mientras los nervios me devoran. Ezequiel se coloca nuevamente en línea...