Empezó a llorar una vez más, arrodillada en contra la fina alfombra. Lloro por mucho tiempo, hecha un bollo en contra de la cama.
Brianna preocupada de nuevo fue a buscar a su amiga.
La encuentra en ese estado.
Preocupada, se acercó y la abrazó.
—Tranquila... —Briannq acaricia la espalda de su amiga — ya va a pasar el dolor.
—Duele mucho, no... lo soporto. Siento que es tan grande, que me está comiendo el pecho lentamente. Atendí la llamada de Esteban y me dijo que es lo que pasaba, me dijo que no entendía nada y me preguntó si yo lo seguía queriendo: le dije que no; que ya...