Punto de vista de Damián
No puedo creer que ese hijo de puta haya tomado a mi compañera y haya estado justo bajo nuestras narices todo este tiempo. Viéndonos en cada movimiento que hacíamos y nosotros sin saber que era él. Quiere guerra, pues le daremos guerra. Miro a mi gemelo, que tiene una mirada asesina en su rostro, resoplando, gruñendo y mostrando los dientes. Se culpa por dejar que el enemigo se acercara tanto a nosotros y a nuestra compañera. Pero lo que más le aterra es la vida que hemos formado con ella y el miedo de que nuestra compañera y nuestro hijo hayan salido heridos.
— Por...