—Lo siento tanto por todo lo que has pasado por mi culpa —solloza, sintiendo su dolor.
—Buscamos durante muchos años para encontrarte, esperando hallar una pista de ti. Eras nuestra única esperanza para mantenernos cuerdos, y pensamos que te habíamos perdido —los ojos de Damián se humedecen al mirar a su compañera llorando.
—Tienes que dejarlo salir. Nos estás apartando y nos duele tanto porque sentimos tu dolor. Entendemos tu sufrimiento —continúa, secándole las lágrimas que no dejan de caer.
—Lo siento, pero es que es tan difícil —sollosa sobre el pecho de Damón, que se acercó para abrazarla.
—Lo sé. Solo extrañamos tu voz, tu sonrisa, tu alegría. Fuiste...