—Para ser humana, hasta ahora lo has hecho bastante bien. No te has desmayado ni has entrado en pánico, y por lo que escuché hoy, tus instintos de supervivencia son fuertes. —Zikky levantó las cejas con una sonrisa traviesa. —¿Dónde aprendiste a trepar así?
Me encogí de hombros.
—Mi papá. Estaba empeñado en enseñarme habilidades de supervivencia antes de mi decimoctavo cumpleaños, lo que sea, lo aprendí todo.
—Vaya, eso suena genial. ¿Qué tal si te llevo al campo de entrenamiento mañana y me muestras algunas de tus habilidades?
—Sí, eso estaría genial. Finalmente algo divertido que hacer. Siento que he estado encadenada en esta casa, porque pronto seré reina....