Debo de estar loca para seguirle la corriente a Fernando.
¿Por qué a las personas nos gustan tanto las complicaciones? Tenemos el camino fácil enfrente, iluminado con luces de neón, pero preferimos el difícil lleno de obstáculos, espinas y caídas.
En mi vida me imaginé que terminaría como una masoquista.
Me alisto para la cena y estoy nerviosa porque todo puede irse al traste en un segundo.
Alejo ese pensamiento negativo y me ajusto las finas tiras de mis sandalias altas y me doy un último repaso.
Por tradición, todos nos vestimos lo mejor posible para la cena, así que para esta noche me incliné por un vestido azul que...