—Que alguien le diga a esta aguafiestas que lo mejor es ir a un night club.
Pongo los ojos en blanco ante las palabras de mi hermana mientras abordamos la sprinter van de lujo que me recogió hace unos minutos.
Jimena y Luisa están reacias a pasar una noche en un bar, tomar una copa y volver a casa.
«Ellas quieren fiesta y desenfreno.»
—Señoras —digo bajando el coctel que me han dado —les recuerdo que mañana es mi boda y quiero caminar al altar, no arrastrarme.
Ellas ponen los ojos en blanco.
Nos detenemos en la entrada de la casa de mi futura suegra y miro al par de...