Es pasada la medianoche cuando los fuegos artificiales iluminan el cielo de Seattle.
Sin duda ha sido una noche divertida y llena de emociones. Selene es la reina de las fiestas y lo ha dejado claro por si alguna ha tenido alguna duda.
A mi lado Ian sé que piensa lo mismo y se le ve despreocupado.
Cuando los mismos acaban las personas se dispersan y se preparan para tomar la última copa ates de partir a sus casas.
En cambio, yo prefiero ir por un vaso de agua. Ya he tenido mi dosis esta noche.
— ¿Te importa quedarte un monto solo? —inquiero —voy un momento a la cocina....