El regreso a casa es lleno de diversas emociones.
Una parte de mí no quería dejar nuestro paraíso donde solo éramos él y yo, pero también sentía la necesidad de hablar con alguien y contarle lo que me estaba pasando.
Ha tomado todo de mí no hacerme una prueba de embarazo.
«No sé si estoy lista para que de negativo y mis ilusiones se vayan al traste.»
Ian sabe que me sucede algo, pero se lo achaco a que es por nuestro regreso.
Cuando entramos a casa, Ian suspira mientras me rodea con sus brazos desde atrás.
—Hogar, dulce hogar.
Sonrió un poco.
—Extrañaré Bora-Bora y Hawái —suspiro.
—Podemos hacer...