Uno de los días más importante para mí ha llegado y no podría estar más feliz.
«Hoy me recibí como enfermera después de tantos tropiezos.»
Para algunos tal vez estoy siento tonta, pero el amor a mi carrera fue lo que me mantuvo en el camino correcto.
No me permití desfallecer en ningún momento y hoy al fin soy recompensada.
Ian, Lottie y Matthew están aquí conmigo.
Patrick y Jimena tenían turno en la cínica y debido al tiempo que se tomaron para ir a Londres no podían descuidar más sus puestos.
Nuestro padre fue claro: Ser hijo del director del hospital no te da privilegios.
Por su parte, Luisa...