POV Salvatore.
Más que verla la escucho seguirme.
—Salvatore, ¿puedes esperar un momento?
—Yo me largo, tú decides si vienes o te quedas, pero me voy.
Rodeo el auto y la veo de pie viéndome con los ojos abiertos.
—Vale, déjame ir por mi bolso y nos vamos, de igual forma eso fue grosero—, con eso se da media vuelta, entra mientras subo al auto y enciendo el motor.
¡Malditos hijos de puta!
Buscaban una reacción de mi parte, sé que esperaban que me comportara de forma irracional, puede arrojarle a la cara lo que sé, pero no. Debo mantener mi cabeza fría.
Miro hacia la puerta principal y Helena...