Me Importas.
El beso de Salvatore removió sentimientos en mí que pensé había guardado bajo siete llaves. «Me obligué a mí misma a no dejarme influenciar por esos sentimientos y seguí con mi vida, entonces, ¿por qué un simple beso mandó todo eso al carajo?» El cerrojo se abrió y esos sentimientos que pensé había logrado dominar estaban a flor de piel, siendo una tortura para mí y mis propósitos.
La puerta se abre y Tiziano aparece llamando mi atención.
—Bueno, esto sí es una sorpresa, —digo cuando se acerca y deja un beso en mi mejilla en forma de saludo.
—He traído a Molly con Livie y queremos invitarte...