La calma, después de la tormenta.
—Todos tus resultados están en orden, los golpes y rasguños que tienes no son graves, a excepción de la contusión en el costado que, si quiero que te lo tomes en serio, descansa, toma lo que te recete y pon hielo en el área dos o tres veces al día por los primeros dos días.
—Muchas gracias, doctor —susurro, mientras, junto a mí, mi madre está atenta a todo lo que este dice. Cuando este se retira, me quedo a solas con ella, pero mi cabeza está en la habitación de al lado donde está Salvatore. Necesito verlo, hablar con él, simplemente estar con...