– Killiam – mis pensamientos de venganza son interrumpidos por la voz de Lexie
– ¿Qué quieres? – susurro sin verla
– ¿en serio pareceremos la noche en este maldito lugar?
– Así es, si te molesta puedes irte
– Como si fueran a dejarme salir – murmura con fastidio
– ¿Por qué te molesta tanto?
– ¿Quién, la pelirroja? – pregunta directamente
– sí, ¿Por qué te molesta?
– ¿desde cuando haces preguntas estúpidas?
– desde que me impides mirar en tu cabeza
– Pensé que no podías usar tus trucos mentales aquí – dice acercándose a mí y deteniéndose justo frente a la ventana en la que estoy...