Lexie.
Parece una eternidad el tiempo que llevo aquí. No soy consciente de nada más que dolor, desesperación y oscuridad. Porque es lo único que mis ojos pueden ver. Un velo cubrió mi vida en cuanto llegue a este lugar. Keller es lo único que escucho además de mi pesada respiración, gritos y jadeos.
No sé para qué es mi existencia, ni para que sigo aguantando todo esto. Pero de alguna extraña y sádica forma sigo resistiendo. Como si algo dentro de mí no quisiera renunciar del todo. Como si simplemente no pudiera hacerlo.
Intento abrir mis ojos, pero pesan demasiado, así como el resto de mis extremidades, las cuales...