– Lo que dije es cierto – le espeto, ¿Quién demonios se cree?
– si, como sea – dice sin mirarme si quiera y las ganas que siento de drenarla crecen en mi interior
– Lexie – una vez más es Killiam quien me detiene, lo observo y vuelvo a fijarme en Aria que parece sentirse satisfecha.
– Nos vemos guapo – susurro en tono seductor, dirigiéndome a Callum, que me ve sorprendido, produciendo que la cara de triunfo de Aria desaparezca en unos segundos
– Vámonos – le espeta sin mirarle si quiera y salen de la habitación, cuando lo hacen me fijo en mi maestro que continua observándome....